miércoles, 4 de diciembre de 2013

La motricidad

LA MOTRICIDAD 



El término motricidad se emplea en los campos de entrenamiento que tienen como referencia movimientos de ser humano o animal, se generan sus mismos movimientos cuando tienen en si su conocimiento. Su estudio sigue analizando la frecuencia entre los aspectos físicos de un ser vivo esto se ha analizado una estructura misteriosa ya que nadie encuentra como se proviene esta motricidad con el acto motor


Aquí se planifica el futuro acto motor, en el momento en que se decide cuál es el más adecuado se ponen en marcha los mecanismos para ejecutarlo. Hay una región cortical encargada en iniciar esta cadena de acciones nerviosas, el área cortical prerrolándica o área motora, la cual corresponde a los músculos voluntarios que formarán parte en el futuro movimiento. Esta orden viaja a través de la vía piramidal o tracto cortico-espinal, cruzando en el bulbo raquídeo hacia el hemicuerpo contrario al que corresponde el área cortical de inicio.
La motricidad fina es relacionada con el sistema nervioso que provocan una contracción de los músculos y genera una coordinación en el desplazamiento de los movimientos ejecutados por el sujeto.





La latreralidad

LA LATERALIDAD


La lateralidad es la preferencia que muestran la mayoría de los seres humanos por un lado de su propio cuerpo. El ejemplo más popular es la zurdera. También puede ser aplicado a los animales y a las plantas.

La mayoría de los seres humanos son diestros. También la mayoría muestran un predominio del lado derecho. Es decir, que si se ven obligados a elegir prefieren emplear el ojo, o el pie o el oído derecho. La causa (o causas) de la lateralidad no se comprenden del todo, pero se piensa que el hemisferio cerebral izquierdo controla el lado derecho del cuerpo, y el hemisferio izquierdo resulta ser el predominante. Ello es así en un 90-92 % de los seres humanos porque el hemisferio cerebral izquierdo es el encargado del lenguaje.

Lateralidad forzada

Cuando una persona es forzada a usar la mano contraria a la que usa de manera natural se habla de lateralidad forzada (en el caso de los no diestros, “zurdos contrariados”). Un estudio realizado por el Departamento de Neurología de la Universidad de Klee (North Staffordshire Royal Infirmary) indica que la lateralidad forzada explicaría los reducidos porcentajes de zurdos en la población de mayor edad en el momento de realizarse esa investigación.
La mayoría de los diestros dibuja círculos en sentido levógiro (o sentido antihorario), y no dextrógiro (o sentido horario) lo que avalaría la tesis de la dominancia del hemisferio izquierdo del cerebro.

Ambidestreza y Lateralidad cruzada

Se denomina ambidiestro (o ambidextro) a aquella persona que escribe con ambas manos o que utiliza ambos lados del cuerpo con la misma habilidad. La ambidestreza es, sin embargo, muy rara. Incluso aquellos que son ambidiestros muestran un propensión a utilizar un lado del cuerpo más que el otro. En todo caso, el dominio de un lado del cuerpo no es constante en cada persona: un individuo puede escribir con la izquierda, pero comer o practicar un deporte con la derecha (lo que se llama lateralidad cruzada). Puede suceder, incluso, que la lateralidad cruzada obedezca a un entrenamiento o al diseño de la herramienta que se emplea. A este respecto, las estadísticas indican lo siguiente:
Predominio de la mano derecha: 88.2% Predominio del pie derecho: 81.0% Predominio del ojo derecho: 71.1% Predominio del oído derecho: 59.1% Mano y pie del mismo lado: el 84% Ojo y oído del mismo lado: 61.8%
Para trabajar con niños con lateralidad cruzada es fundamental la supervisión de un optometrista, ya que este tipo de trastorno pone en riesgo factores de aprendizaje que pueden terminar derivando en abandono escolar.





La corporeidad

LA CORPOREIDAD


En 1947, Maurice Merleau-Ponty, en Fenomenología de la percepción, define ésta introduciendo la palabra y el significado de corporeidad, al cual se adhiere la mayoría de los filósofos contemporáneos: “Percibir es tornar presente cualquier cosa con la ayuda del cuerpo” (Merleau-Ponty, 1947:152). “Yo no estoy delante de mi cuerpo, estoy en mi cuerpo, o mejor, soy mi cuerpo” (Merleau-Ponty, 1945:116). Mediante estos conceptos se instala la frase emblemática de la corporeidad: Mi cuerpo es mi vida.


A partir de 1980 irrumpe un lenguaje científico nuevo, que se diferencia de los utilizados hasta entonces. Surge un glosario para la educación física en el cual la corporeidad y la motricidad adquieren un protagonismo central, y que utilizan actualmente las corrientes innovadoras en Europa y América.
El autor español Jesús Paredes Ortiz (2003) afirma: “Nacemos con un cuerpo que desde el momento del nacimiento, a través de la acción, del movimiento, se adapta, transforma y conforma como corporeidad. Este proceso acaba con la muerte: es entonces cuando dejamos nuestra corporeidad, para acabar siendo un cuerpo”.
Henry Portela Guarín (2002) y Silvino Santín (Gómez, 1998) hablan de “La comprensión del cuerpo acompaña la imagen de hombre que a su vez está vinculada a cada grupo humano y a su proyecto cultural. El modo de ser del hombre es la corporeidad”.
Alicia Grasso (2005) afirma: “La corporeidad soy yo y todo aquello en lo que me corporizo, todo lo que me identifica. Nuestra corporeidad está presente aun cuando nosotros no lo estamos físicamente.”
Aproximación a la definición del concepto
Cuando hablamos de corporeidad la palabra expresa una idea, un concepto múltiple, plural, complejo y diverso de una unidad: uno mismo. Ese “uno” que a su vez no tiene otro igual, que como individuo es único e irrepetible, y que como grupo es un conjunto de sujetos absolutamente diversos. Sin embargo, ¿qué entendemos cuando utilizamos el vocablo corporeidad? ¿Está instalada la corporeidad como una lógica de “Pensar, decir y hacer” la misma idea? ¿Qué hacemos al expresar que se trabaja desde la corporeidad? Es más común de lo deseado hallar la contradicción manifiesta sobre la idea teórica de corporeidad y el uso del cuerpo en la práctica diaria. Desde la formación profesional hasta la impartición de las clases en las escuelas es posible observar que aún se forman cuerpos saludables, útiles y obedientes, propios del paradigma conductista (Grasso, 2001).
Por ello es necesario incluir la corporeidad no sólo como un término de diccionario o elemento del discurso, sino que es ineludible estimularla en la intervención directa con el niño mediante:
• Una teoría y una práctica idóneas, con experiencias integradoras, que incluyan a todos los alumnos desde su identidad corporal.
• Sesiones donde se ponga en juego la naturaleza física, emocional, mental, espiritual, social y familiar de todos, sin las discriminaciones propias de un modelo adquirido o que está en vías de obtenerse.
• Actividades donde el aprendizaje sea orientado y útil porque tiene un significado auténtico para cada alumno, no sólo para el maestro.
• Creatividad: experimentando, descubriendo, imginando, probando, generando y eligiendo desafíos significativos y que enseñen para la vida.
Estos objetivos demandan profesionales que construyan la correspondencia entre las emociones, las acciones y los significados en la convivencia cotidiana de sus alumnos. Además, es preciso propiciar entre los docentes una enseñanza que permita innovar, a partir de prácticas fructíferas, sustentadas en enfoques actualizados y en nuevos contenidos interdisciplinares que faciliten la experimentación, la resolución de problemas, y así, probar, investigar y aprender del conflicto y la diversidad.








miércoles, 27 de noviembre de 2013

bienvenida

BIENVENIDOS 



Este es un espacio donde podras encontrar todo lo relacionado a herramientas para la educacion fisica, en el podras encontrar articulos relacionados a conceptos utilizados comunmente en la educacion fisica 




https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj9RNUe-ehyFaFQvwul8QaLPkQleZi81ev2fTxkgY9yfCrqtUukPSiK8Dd3-ORnvm34eDpVrtcHnpqUCMj7Iz2NzitwenygokiRN6_dy8l_r2Uwuj26xAQl_kRcvbqNGBKPaSpHRPclBUB-/s1600/educacion_fisica.png